Daniel ( 2004)

Compartir mis ideas con alguien calma mi inestabilidad, escribo para resolver muchas de mis dudas, para entender por que vivo, para entender lo que vivo. Soy demasiado joven para mirar con perspectiva mi vida, pero lo cuento, quizá a los demás si os ayuda para entender la vuestra.

Para mi, ser transexual no es un travestismo, ni una tendencia sexual. Tampoco es una manera de entender mi cuerpo.

Ser transexual es quizás una etiqueta, que como a muchos otros nos han pegado.

Me ajusto a la descripción: una mujer que no quiere serlo, y se comporta como un hombre. Pero sigo sin entenderlo, sin entenderme. A veces mis pensamientos van demasiado lejos, me enredo con las estructuras sociales, con las religiones y las leyes, y no consigo seguir. Me cuesta entender como he llegado hasta aquí.

Creo que lo que no entiendo es la palabra, es la definición, es la constante necesidad de etiquetar al hombre y de encasillarlo. Llevo toda mi vida intentando saltarme las normas de la feminización que se me imponía, intentando luchar contra el rol social de la mujer. Y una vez consigo salir de él, lo primero que hago es reproducir el del hombre e hiper-masculinizarme...

Pero no hay aquí una contradicción en las formas?

La transexualidad me ha obligado a descubrir que el sexo y el género no van de la mano, he comprendido que las personas en sociedad viven sobre un teatro, ejerciendo de hombres o de mujeres, esforzándose en reproducir roles sociales y reprimiendo sus instintos mas básicos : “los hombres”, reprimiendo su parte femenina, y “las mujeres”, su parte masculina. Los que comprendemos como funciona este teatro por que nos quedamos entre bambalinas,observando, y jugamos constantemente, viviendo dobles vidas y alternando personajes, somos los transexuales, transgéneros e incluso aquellos que comprenden la magia del travestismo.

A veces , me miro al espejo y no me reconozco, por que me encuentro con un HOMBRE, me encuentro con el plástico. Es terrible chocar con el producto social , con el producto artificial en el que no crees. Pero que necesitas para vivir en sociedad. La transexualidad es un también un rol social, es necesario, es un instrumento de muchos para seguir siendo legales. A pesar de todo, muchos seguiremos dándole alas al juego de los géneros. Seguiremos admirando a los que se transgreden a si mismos sin dejarse llevar por el fuego de las apariencias. Seguiremos desconstruyendo templos y esculpiendo cuerpos de gesto andrógino, de gesto amable.Seguiremos.

Daniel.

Mayo 2004